
El arte es una expresión del hombre en sociedad.
Es un medio de comunicación que refiere sucesos e ideologías, comunicando al hombre con el hombre, en un mismo tiempo y espacio o a través del tiempo y el espacio.
Pero el arte además puede comunicar al hombre con aquello en lo que cree.
En este sentido, el hombre que lo hace, no lo considera arte, más bien objeto de culto y veneración.
Así deben comprenderse la mayoría de las representaciones del arte bizantino.
Los motivos religiosos permeaban todo el arte en Bizancio.
Estaban dentro de los templos en las paredes o como objeto específico del culto a través de estatuas o además como pequeños y portátiles objetos de veneración a los que se les conoce con el nombre de Iconos.
En general, existen tres tipos de imágenes cristianas: la imagen de culto, la imagen descriptivo – narrativa y la imagen de devoción.
Las imágenes de culto son aquellas a través de las cuales la divinidad se personaliza en el mundo, son únicas, pertenecen al ámbito de las apariciones y los milagros y ocupan lugares preponderantes en los santuarios que generalmente están dedicados a estas imágenes.
Las descriptivo – narrativas, transmiten un mensaje vinculado con la doctrina, con la historia sagrada, con la teología y con los dogmas de la fe cristiana.
Las de devoción representan además a la divinidad pero generalmente son reproducciones de las imágenes de culto o de personajes ligados a la devoción católica como santos, diferentes advocaciones de la virgen o las personas de la santísima trinidad y pertenecen al ámbito personal.
El arte de Bizancio que se conserva, pertenece en su mayoría a las imágenes descriptivo – narrativas y a las imágenes de devoción, aunque además se conservan imágenes de emperadores.
Es del arte Bizantino de donde nacen modelos para toda la Edad Media.
Entre otras cosas, se representa en Bizancio por primera vez a la corte angelical.
El arte Bizantino dentro de los templos, fue realmente una teología en imagen, ya fuera en pintura o en mosaico y se convirtió en un maravilloso espectáculo para impresionar el alma.
La imagen Bizantina fue la prolongación del dogma, y el desarrollo de la doctrina en el arte Bizantino tenía carácter de libro sagrado de amena lectura. SEGUIR LEYENDO ….



















































